La representación de La Pasión Viviente de Castro Urdiales tendrá este año "varios alicientes añadidos". Después de que el año pasado se suspendiera debido a un vendaval de lluvia y granizo, en esta edición se ha aumentado la participación a 600 actores entre los que se encuentran una madre y un hijo, en la realidad, que representarán mañana a Jesucristo y la Virgen María..jpg) Madre e hijo en la escena final
Se trata de Unai Arozamena y Guadalupe Beaskoetxea, Gua, que "si todo sale bien" se quitarán este año "la espinita" y podrán representar los papeles a los que tanto tiempo han dedicado, según explicaron a Europa Press. "La mala suerte del año pasado" ha ocasionado que haya "más ganas" de representar La Pasión. Así, este año "se ha pasado de 540 personas a 600 y se nos han acabado los trajes", explicó Gua, que indicó que los ensayos comienzan después del Día de Reyes y que las personas que participan en la representación provienen, no sólo de Castro, sino también "de Santander y el resto de la región y de Navarra, Madrid y el País Vasco". Este año gracias a la ampliación del presupuesto de las instituciones, 30.750 euros el Ayuntamiento y 12.000 euros la Consejería de Cultura, la Asociación Cultural Pasión Viviente no ha tenido que realizar la tradicional cuestación en empresas aunque, según Gua, encargada "de las finanzas", "los gastos cada vez son mayores". Según explicó, la organización es "fundamental". "Hay un grupo de mujeres que trabajan en vestuario y confeccionan toda la ropa, otros se encargan de seleccionar la banda sonora, otro hace el cartel anunciador, otros llevamos las cuentas... cada uno tenemos un cometido", y señaló que los 23 miembros de la Asociación se reparten el trabajo también como encargados de grupo "unos coordinan a los leprosos, otro es el encargado de las cruces, de los romanos... en cada grupo hay un jefe", concluye. Las principales novedades de La Pasión 2005 son la banda sonora y el nuevo equipo de romanos y el vestuario del Sanedrín, "ya que con el vendaval se echó todo a perder". Además, el hecho de que madre e hijo en la ficción sean interpretados por madre e hijo en realidad añadirá mañana "sobretodo emoción" por "muchos motivos", señalaron. En casa de los Arozamena Beaskoetxea La Pasión se vive "muy intensamente" ya que los cuatro miembros de la familia se implican por completo en el proyecto cada año desde hace veinte. El cabeza de familia, Chechu Arozamena, es el coordinador general de La Pasión y además este año representa a Pilatos y el primogénito también colabora en la organización. Por su parte, Unai estudia en Madrid para llegar a ser técnico de sonido y este año, coincidiendo con el veinte aniversario de la Pasión Viviente, representará a Jesucristo. En realidad el papel ya era suyo desde el año pasado, pero el mal tiempo obligó a suspender la representación y él terminó "en una ambulancia con una hipotermia", comenta. "Se nos aguó todo, hubo rayos, truenos y una granizada...", recuerda Gua, al tiempo que cruza los dedos para que este año no suceda lo mismo. Según afirmó en declaraciones a esta Agencia, ha tenido que hacer "mucho ejercicio para aguantar el recorrido del vía crucis" que tendrá que realizar "cargando el madero de 35 kilos, recibiendo latigazos y representando las caídas", algo que asume con filosofía porque "las calles de Castro al conservar el asentamiento romano son perfectas y preciosas para hacer este recorrido y no se puede escatimar esfuerzo". Representar el papel más importante de la obra es para Unai "muy duro", especialmente porque sus padres "son los que organizan esto", siente que hay expectativas y se siente observado. "Es tanta la presión que hay todo el mundo me mira por la calle", comenta, indicando que siente que "está todo el pueblo encima" de él, apoyándolo. Además afirma que la situación de compartir papeles en la realidad y la ficción con Gua "es muy emotiva". "Mi madre sufre al verme cargando con el madero y viendo cómo me pegan latigazos" ya que, además, "es una mujer muy sensible y enseguida se le saltan las lágrimas". En cuanto a su caracterización física, Unai se ha tenido que dejar crecer la barba, "los pelos ya los tenía", aclara, ya que es miembro de un grupo de rock en Madrid. Gua, orgullosa del trabajo realizado este año, asegura que para ella "no será difícil" meterse en el papel de María porque, según señaló, "tener un hijo y saber que lo van a crucificar es muy fuerte..., es un sentimiento que como mujer y madre lo podemos entender todas". La Pasión Viviente de Castro Urdiales comenzará en Santa María mañana a las diez de la mañana. Fuente: YA.COM. Europa Press 24/03/2005 17:35 |