Unas 600 personas participarán el Viernes Santo en una nueva escenificación de las imágenes bíblicas  Cartel de la XXI Representación Todo está preparado para la representación el próximo Viernes Santo, día 25 de marzo, de la vigesimoprimera edición de la Pasión viviente en Castro Urdiales. Durante cuatro horas y media, unas 600 personas participarán en una nueva escenificación de las escenas bíblicas por las estrechas calles del conjunto histórico monumental. En la noche de hoy, domingo, se realizará el último ensayo y a partir de mañana comenzará el montaje de decorados y escenarios. La pasada edición fue supendida mientras se desarrollaba la representación. Como en la batalla invencible, el frío y la lluvia sorprendieron a los participantes, y aterieron su moral y sus cuerpos, hasta el punto de que varios actores recibieron primeros auxilios, algunos con cierto grado de congelación. La preocupación este año por parte de la Asociación Cultural de la Pasión Viviente sobre el tiempo que pueda hacer en la jornada de la escenificación, se ha agudizado si cabe aún más. Sin embargo, se confía en que la meteorología no sea tan adversa como en la edición anterior. De ser así, miles de turistas procedentes de todo el mundo -cada vez hay más extranjeros- y vecinos de la localidad seguirán el discurrir de las escenas bíblicas en el marco incomparable de las estrechas casco antiguo, el paseo del Ayuntamiento y la Atalaya para seguir, con detenimiento, durante algo más de cuatro horas y media, esta representación de la Semana Santa, que se ha consolidado como una importante acontecimiento religioso y ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.
Recorrido A partir de las diez de la mañana del Viernes Santo, la atención se centrará en los 600 componentes de la Asociación Cultural de la Pasión Viviente para comprobar, que en esta vigesimoprimera edición, los resultados de varios meses de intenso trabajo,supervisados por la atenta mirada del coordinador general, Chechu Arozamena, lo dan todo en esta nueva cita. El año pasado, había 70 participantes menos por lo que ha habido que confeccionar más vestuario, se ha renovado la casi totalidad de los ropajes y la banda sonora que ambienta la escenificación, y en especial, se han remozado los cascos y la ropa de los romanos que quedaron destrozados por la lluvia y el granizo que se precipitó abundantemente sobre la ciudad la pasada Semana Santa. Mientras, continúa la cuenta atrás y algunos ya rezan para que este año el tiempo acompañe y poder representar con normalidad, un papel que la mayoría de actores repetirán. Los momentos centrales de la vida de Jesucristo, que culmina con su crucifixión en La Atalaya, serán representados ante la atenta mirada del público en un casco antiguo que bien podría ser el escenario histórico de la Pasión. Creyentes y no creyentes se darán cita, una vez más, en este prestigioso encuentro que desde hace veintiún años se ha convertido en el día más importante de la Semana Santa en Castro. Cabe recordar que, la ahora ya consolidada celebración, fue una iniciativa del sacerdote Luis Campuzano 'Sandalio', que en 1984 pidió a un grupo de campistas de verano que escenificara la Pasión. Fue una iniciativa que no se sabía hasta que punto llegaría a trascender. Este año el Ayuntamiento de Castro Urdiales ha doblado la subvención económica para la importante representación del Viernes Santo. La Consejería de Cultura pondrá también su 'granito de arena', y lo que falte será aportado por la hosteleria local. Protagonistas El coordinador general de la asociación que organiza esta escenificación religiosa, Chechu Arozamena, su mujer Guadalupe Beascoetxea, y su hijo Unai, trascenderán las paredes de su vivienda, para representar en las calles castreñas a Pilatos, Jesucristo y Maria, respectivamente. Los momentos álgidos d ela representación son la última Cena, la oración de Getsemaní, el juicio de Herodes, el Vía Crucis y la crucifixión. Son momentos de conmovedora belleza que alcanzan algunas secuencias sublimes, todo ello es debido a la entrega y trabajo que ponen los miembros de la Asociación Cultural de la Pasión Viviente. Muchas personas siguen con fervor la escenificación, otra se sorprenden y escandalizan alver la sangre que mana de los latigazos porque no esperan que sean reales. Fuente: eldiariomontanes.es |